Sagunto combina un casco histórico en altura con la zona del puerto, mucho más reciente. Son dos tipos de construcción muy distintos y cada uno pide una solución: mortero de cal en los edificios antiguos y monocapa o microcemento en la obra de los años ochenta en adelante.
En el Puerto de Sagunto hacemos bastantes fachadas. El monocapa resuelve el revestimiento exterior en una sola capa, aguanta bien la intemperie y permite elegir color y textura, así que renueva por completo el aspecto del edificio sin recubrimientos añadidos.
También trabajamos para locales comerciales. El microcemento es un acabado agradecido en tiendas y hostelería: es continuo, resistente al tránsito y se puede aplicar sin cerrar el local más días de los necesarios.